Beatriz Ogando

Ponente

    Me apasiona mi trabajo como médica de familia en un centro de salud urbano, con una población adorablemente anciana, cariñosa y respetuosa. Me regalan cada día la oportunidad de compartir sus sufrimientos, miedos y saberes, su larga experiencia vital y sus modos de afrontar la discapacidad, la enfermedad y la muerte. Ellos y ellas me enseñan, en un Máster gratuito y presencial, qué es eso de la compasión. Cómo escuchar, acompañar, aligerar el sufrimiento (físico, social, espiritual, emocional…). ¡Tengo los mejores maestros!

    Luego en casa, después de una siesta reparadora (autocompasiva), medito para profundizar en ese afán de cada ser humano de “ser felices y estar libres de sufrimiento”… ¡casi nada!

    Pasear, leer, escribir relatos o poesía, hacer fotos, ir al cine, hacer Taichi son otras de mis actividades frecuentes de autocuidado compasivo.

    Mi mayor empeño actual (personal y profesional) es cultivar la amabilidad, la generosidad, la humildad y la paciencia en ese contexto de compromiso compasivo con el sufrimiento que está presente en las vidas de todos nosotros.