Taller 33. Sentido del humor como herramienta en la comunicación

DOCENTE

José Ignacio Ricarte Díez

José Ignacio Ricarte Díez (Zaragoza, 1972), médico de familia, master en Bioética, profesor de la Universidad Islas Baleares (2003-2006), Universidad Internacional Cataluña (2008-2010), actor de teatro, cómico y clown de adultos. Director de 2 largometrajes y varios cortometrajes. Instructor de talleres sobre el sentido del humor aplicado a profesiones sanitarias. Profesor del proyecto Hu-Ci.

SOBRE LA ACTIVIDAD

El sentido del humor, entendido como la capacidad de encontrar el lado bueno de las cosas, transmitir optimismo, alegría, esperanza... es una herramienta imprescindible en el medio laboral tan estresante en el que nos movemos. La cuestión no es ser gracioso, ni saber contar chistes, ni reirse... Eso no está mal pero hay situaciones (la mayoría) que no son de risa a pesar de que siempre hay lugar para ver ese lado bueno, transmitir optimismo, alegría, esperanza... Es más, no vamos a poder sobrevivir en nuestro medio sin sentido del humor.
¿Qué profesionales lo necesitan? Todos. Contribuir a mejorar el ambiente laboral es responsabilidad de todos y todos se van a beneficiar.
En lo referente al sentido del humor creo que parece más de moda la "risoterapia". Hay muchos talleres sobre este tema y son sin duda interesantes... Pero no es de lo que realmente desearía abordar en este taller porque como explico antes hay situaciones que no son de risa. Descubrir nuestro propio sentido del humor, saber canalizarlo y contribuir con él a la mejora del ambiente laboral es la novedad que quiero aportar. Hoy día son innumerables los proyectos de clown en Hospitales pero les dejamos a esos profesionales, en su visita semanal, la responsabilidad de animar a los pacientes. ¿Podemos nosotros en nuestro horario laboral contribuir a transmitir esa positividad? Creo que lo necesitan tanto los pacientes (por muy graves que estén), los familiares, los compañeros... y nosotros mismos.
Por último, para remarcar la importancia quisiera añadir que el sentido del humor, tanto el bueno como el malo, se transmite. Si no nos formamos en cultivar y desarrollar el buen humor, entonces se puede cultivar y desarrollar el mal humor, siendo este el que también se transmitirá. Lamentablemente todos hemos sido testigos de un mal ambiente de trabajo...

Volver al Programa Preliminar