MESA 3

 

MESA 3: Nos salió de cine

 

 

Os recomendamos que traigáis vistas las siguientes películas: Mi vida sin mí de Isabel Coixet, Los demás días de Carlos Agulló, Las invasiones bárbaras de Denys Arcand y Despedidas de Yôjirô Takit.

 

El cine nos permite recorrer los recovecos del alma, adentrándonos en sus emociones. Compartir sufrimientos y alegrías ajenas con las que nos sentimos concernidos. Como dice el maestro Jean-Luc Godard: “El cine nunca ha sido una evasión de la vida, sino un instrumento para interpretarla”.

Nuestra profesión exige competencias científico-técnicas que pueden ser aprendidas a través de los libros o del conocimiento que emana de nuestros compañeros. Sin embargo otras herramientas necesarias como la empatía, la compasión, la asertividad, requieren de un aprendizaje que resulta a veces difícil de modelar. El cine entrena nuestra empatía, capacidad de observación y de atención y, así, el poder detectar la presencia emocional de los otros. Podemos analizar las fases del maltrato o la magnitud del sufrimiento que entraña el duelo, la soledad o la culpa. Podemos crecer en el conocimiento de nuestra identidad y reconocer el derecho de otras identidades en eso que llamamos alteridad. Podemos analizar los determinantes de salud y las circunstancias que originan infancias destrozadas. Analizar el apego, o la falta de él; descubrir la ternura, esa que nos desarma; o la risa, esa que nos reconcilia.

Con el cine podemos tanto estimular la empatía, como ejercitar su contención y control, en lo que el doctor Iruela  (Psiquiatra del Hospital Puerta de Hierro. Madrid) define como “sentir por el otro”, en lugar de “sentir con el otro”, lo que permite conservar la ecuanimidad sin dejarnos llevar por el sufrimiento.

 El cine nos permite adentrarnos en las claves de la entrevista motivacional en ese juego de acompañamiento a los procesos vitales de nuestros pacientes. Nos permite reflexionar sobre los códigos del lenguaje y del paralenguaje. En resumen, contemplar tantas vidas como nos quepan en nuestros sueños, pues como nos decía el maestro Aute, “que toda la vida es cine y los sueños, cine son”.

Contando con la Dra Ana Sobrino –para la comunicación de las noticias malas-; con el director de cine Carlos Agulló, la enfermera Gema Vizcaya, el Dr Pablo Iglesias y la paciente/poeta Cristina Mtnez Chueca –para los cuidados paliativos-; el Dr Francesc Borrell –para la eutanasia-; y ¡con todos vosotros¡ -para los ritos de despedidas-, hablaremos de la muerte, esa que nos concierne, del duelo, ese que nos acompaña y de los cuidados, esos que damos para aminorar el sufrimiento.

 

De esto tratará nuestra Mesa.

Nos saldrá de cine.

 

MODERADORES

 

ALBERTO LÓPEZ GARCÍA-FRANCO

MFyC. CS Dr Mendiguchía Carriche. Leganés (Madrid). Tutor de residentes. Coordinador del Grupo de la mujer del PAPPS.


CONCHA ÁLVAREZ HERRERO

MFyC. CS Universitario Goya. Madrid. Tutora de residentes. Miembro del Grupo Comunicación y Salud SoMaMFYC.

 

PONENTES 

ANA SOBRINO

Mi trabajo como médico de familia y docente en comunicación y mi vida personal se han ido nutriendo mutuamente a lo largo del tiempo. Cuando estudiaba Medicina viví la enfermedad de mi madre a quien acompañe hasta su final, este contacto temprano con la muerte marcó el rumbo que dirigiría mi profesión a intentar ayudar a los pacientes que atendí y a los profesionales con los que compartí enseñanza/ aprendizaje, hacia los momentos relacionados con afrontar las malas noticias, el duelo, los cuidados paliativos y el final de vida. Mi vida profesional, precisamente cuidando esas circunstancias vitales, se ha visto llena de momentos de plenitud, mi agradecimiento hacia mis pacientes y maestros por su generosidad conmigo durante estos años, es inmenso,

Ellos han dado sentido a mi vida y me han proporcionado recursos que me han sido de gran ayuda para afrontar la enfermedad, cuando esta llamó a mi puerta, como, tarde o temprano busca a todos los seres humanos.

Mi amor a mi familia, a mis maravillosos hijos, a la lectura, a las conversaciones con amigos y colegas, a viajar, a surcar el mar en velero, el cielo en avión y el monte con mis botas han hecho el resto.

Y el Cine que me ha revelado algunas claves para resolver entuertos, me ha permitido liberar mis emociones sin dañar a nadie y porque mi vida y mi profesión, han sido y espero que sigan siéndolo mucho tiempo..."de Cine"

Gracias por contar conmigo en este congreso. Nos vemos pronto.

FRANCESC BORRELL

Médico jubilado, estudioso de la música de la vida, componedor de ditirambos y melodías.

PABLO IGLESIAS GUTIERREZ DEL ALAMO

MF, Máster en Bioética y C.Paliativos. Profesor en diversos másteres y cursos.

CRISTINA MARTÍNEZ CHUECA

Educadora social, poeta, paciente….

GEMA VIZCAYA HORNO

Enfermera de ESAD (equipo de soporte paliativo domiciliario) C.S.Goya (Madrid). Colaboradora docente de EIR y MIR.

 

A Pablo y Gema les unió el trabajo y con él también llegaron Cristina y Carlos. Además del amor, la amistad y ¡hasta una película!


En “Los Demás Días”, documental dirigido y montado por Carlos Agulló, protagonizado por Pablo y Gema y en el que aparece Cristina (como paciente), se puede ver, sentir, oír, llorar y reír. Se tratará de vivir más de cerca con los participantes de la mesa eso que llaman Cuidados Paliativos.


Por un lado, encontraremos la visión profesional de Gema y Pablo, que trabajan siempre formando un sólido equipo, entendiendo equipo en su concepto más amplio, profundo y constructivo. Profesionales que se acercan a la vida de los pacientes que están en trance de morir desde la simetría moral, la empatía y el cariño, uniendo la profesionalidad científica con la humanidad y el respeto para pacientes y familias que están viviendo un duro proceso: el morir. Su emblema está claro: “No se trata de morir bien, sino de vivir bien hasta el último momento”.


Y en ese trabajo diario estaban cuando Carlos les propuso seguirles con una cámara al hombro y grabar día a día su actividad cotidiana. Y así, tras muchas horas de rodaje y un excelente trabajo de selección y montaje, surgió la película documental “Los demás días”. Un proyecto en el que participaron también pacientes y familias, que como bien han comentado en diversas ocasiones, sirvió para dejar un legado de vida y esperanza. Porque no se puede hablar de la muerte sin nombrar la vida, y porque la vida es lo que tenemos que cuidar cada segundo.


Sólo una paciente sobrevivió a este rodaje, Cristina, que no se encontraba en situación de terminalidad. El cariño y la amistad surgieron de manera sencilla entre ellos y… cual historia de película, pero real, Cristina primero fue dada de alta, y poco tiempo después se casó con Pablo.


La visión del director, la profesionalidad de Gema y Pablo y la experiencia de Cristina, trataran de enriquecer desde distintas perspectivas el universo de los Cuidados Paliativos.